La información es un activo estratégico, que aporta conocimiento y valor añadido a las organizaciones actuales ante la sociedad de la información y en la llamada nueva economía. Las nuevas tecnologías de la información y de las comunicaciones están haciendo aparecer nuevas aplicaciones, nuevas necesidades, nuevas maneras de entender y gestionar nuestro entorno. Y en este contexto, el tratamiento y las aplicaciones de la información geoespacial adquiere una importancia relevante.
Todo ello genera una demanda creciente de profesionales cualificados que reúnan una formación en SIG, unos tecnológicos y operativos de los actuales sistemas, vinculad a unas habilidades prácticas en la utilización de las herramientas tecnológicas e informáticas actuales, y experiencia y capacidad para el análisis espacial del territorio, para la mejora de su conocimiento, la gestión de la ciudad y del medio ambiente, el estudios estratégico y la evaluación del impacto de propuestas concretas.