La gran vocación que hoy día existe por la hostelería, en un país con tan extraordinaria riqueza turística y gastronómica, debe ser llevada al campo profesional de una forma coherente, realista y eficaz, adaptándose a las exigencias actuales de especialización y competitividad. Hoy día se valora más que nunca los oficios artesanos que saben y pueden dar respuestas satisfactorias a las necesidades exigentes del mercado.