Los principales objetivos son que los participantes adquieran las competencias necesarias, es decir, los conocimientos, habilidades y actitudes, que les permitan realizar una gestión global de todos los procesos que integran la cadena logística y que abarca las actividades de aprovisionamiento de materias primas, la gestión del almacén así como las actividades de distribución al cliente, realizándolas con medios propios o bien subcontratándolas.
Todo ello, con el fin de permitir a las empresas mejorar su competitividad facilitando la adaptación de las empresas a la nueva estructura de competencia internacional.