Hoy en día las organizaciones que persiguen el éxito empresarial tienen que gestionar eficazmente tres ámbitos importantes: la calidad, el control medioambiental y la prevención de riesgos profesionales, tanto para ser competitivas como para satisfacer los requisitos reglamentarios y las demandas cada vez más exigentes de sus principales destinatarios: los clientes, la sociedad y los trabajadores respectivamente.